La incertidumbre y la tristeza de cada día ver a un ser querido abatido por el azote despiadado de los síntomas de una enfermedad es insoportable y doloroso. Saber que su organismo ya no puede resistir los ataques de la afección que consume su ser y que uno no puede entregar una solución definitiva a tal incierta pesadumbre… es como una espada muy larga que te cala y te llega hasta el fondo de los huesos. Si, es una realidad que no queremos aceptar y solo pensamos en ello constantemente. Quizás es paradójico lo que voy a comentar, pero es muy veraz y cierto: son en estas circunstancias en donde uno toma asunto en cuanto a la importancia que esta persona a producido en uno (no quiero decir que nunca me he dado cuenta de ello) y lo especial que ha sido su forma de ser influyendo en muchos aspectos de nuestras vidas. Y sin darse cuenta, a pesar de lo tedioso y enfermizo que puede estar esta persona, su voluntad y su espíritu no han sido transgredidos de ninguna manera sorprendiéndonos y dándonos una lección que te llega hasta lo más profundo de nuestro ser de tal forma que nos hace reconocer cuan agobiados y desalentados somos al enfrentarnos a hechos de la vida que ni siquiera se asemejan y asimilan al dolor o sufrimiento de una persona que padece una enfermedad cancerigena.
Mi abuelo Florencio… una persona inmemorable y especial, llena de valores y principios cristianos jamás transferibles con el mundo. Una persona que a pesar, como mencionaba con anterioridad, de su condición física y el desgaste que pueda tener, es fuerte y animoso en contrarrestar la pasión dañosa o alteración que produce su agonía en lo moral y espiritual. Por eso quiero dedicarle a mi abuelo más que una mención honrosa, una mención honorífica.

Espiritualmente a mi abuelo lo comparo con un árbol grande, hermoso, lleno de hojas y bien consolidado. Con raíces bien sedimentadas y frutos apetitosos. Así como un árbol procura ofrecer muchos productos útiles, en donde los más importantes son la madera y los frutos, mi abuelo Floro nos ha entregado una gran cantidad de sustancias ligadas al desarrollo humano. Su humor, su forma tan amena de ver la vida y ligar la esencia de la doctrina de Dios en cada aspecto de la misma, su espontaneidad, su elocuencia en recitar e interpretar La Palabra, su consejo oportuno, su alegría, su devoción, su fraternidad, su amor por las almas, su incesante búsqueda de predicar y dar a conocer las buenas nuevas, su amor a la familia, su cordura, su vida cristiana en general… son tantas las cualidades, aún las ligadas a sus porfías, las que nos hacen quererle grandemente.
La semilla que ha sembrado y lo sigue haciendo en nuestros corazones a través del tiempo ha cosechado frutos hermosos y apetecibles que permanecen bien arraigados en nuestras vidas. Quiero expresar el gran amor y cariño que te tengo abuelo. Gracias por tu sinceridad y honestidad, por tu sabiduría y asesoramiento espiritual, por enseñarme de la vida desde que era muy pequeño y por que en ti pude encontrar un pilar fundamental cuando lo necesitaba. Gracias por tu amor a Dios, por tú frenética e insaciablemente búsqueda de la verdad, por respetar mis opiniones, por enseñarme a encadenar los sucesos de mi vida con la Biblia… por que cuando iba en la básica, y en muchas ocasiones en la media, acudía a última hora a ti para que me elaboraras un trabajo de artesanía a pesar de que te lo pedía a última hora por mi irresponsabilidad. Entrabas a tu taller, tomabas tus utensilios de trabajo, prendías tu máquina para cortar madera y me confeccionabas un artilugio de madera hecho artificiosamente con mucho cariño. Podía ver el amor despedido por el esmero de tu trabajo, tus manos… grandes y ásperas capaces de crear lo insospechado instruyéndome sigilosamente. La nota… un siete… ¡gracias abuelo, gracias!... ¡te quiero mucho!... ¡fuerza que Dios esta contigo! Recuerda:
“¡Bienaventurados los que guardan mis caminos! Atended al consejo, sed sabios y no lo menospreciéis. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, guardando los postes de mis puertas, porque el que me halle, hallará la vida y alcanzará el favor de Jehová” (Proverbios 8: 32-35).
¡Bienaventurado eres abuelo, que el Señor te bendiga!
Familia: “Den ánimo y valor a sus corazones todos los que confían en el Señor” (Salmos 31: 24).


7 comentarios:
Me puedo dar cuenta , en esta situación de comno el señor tiene el control de todas las cosas y nosotros muchas veces ,como lo comentabas tú,por cosas pequeñas creemos q se nos acaba el mundo...
y en realidad los que tienen de que quejarse por una enfermedad terminal son los primeros q dejan todo en las manos de Dios y encuentran esperanzas y nuevas fuerzas para vivir...y aun muchas veces sin quejarse.
Ahora nos queda una reflección,que es pensar el por que pasan las cosas...Debemos tener claro q Dios hace todo perfecto y en esta situación deficil nos enseña muchas cosas que a lo largo de nuestra vida nos hace crecer como persona y depositar nuestra completa esperanza en él...
El abuelo es un ejemplo para nosotros...sobretodo espiritualmente,porque nos demuestra la confíanza en Dios a pesar de lo fuerte que es la situación. Pero hermano del alma debemos esperar y aprovechar mucho los instantes q estemos con el abuelo Floro,demostrandole nuestro amor y cariño siempre...
Se nota que lo escrito en tu blog salío del alma...aaaa y si me acuerdo cuando a última hora él nos hacia los trabajos jiji
yo también sali con ese pastelito alguna vez.
TE AMO HERMANO Y NO OLVIDES NUNCA Q TIENES A TU HERMANA AL LADITO...para ayudarte
Bendiciones y fuerzas
(Me gusta k-leta tu blogg...)
BESOS...CHAITOO
mi amorxito:
tu sabs ke es dios kien controla todo y mas aun si son situaciones como estas tu sabes ke siempre te dare mxas fuerzas y vas a contar conmigo para lo ke sea soy tu apoyo incondicional x siempre y para siempre y debes tener presente que dios esta ahy..........
Amor trankilo y sigue a delante ia muxos bexitos y bendiciones....
***********************************
A ti y tu familia te amo mxo*-*-*-*
xao********************************
Jaime lei el mensaje dedicado a mi padre, realmente me hiciste llorar.
Quiero decirte que eres una persona muy especial sin duda DIOS te a bendecido y lo seguira haciendo por que tienes un corazon noble, a pesar de tantas metas superadas y alcanzadas.
Nos vemos...
Muy lindo lo que escribiste primo, me dejaste impresionada.
Tu y yo sabemos mas que nadie el dolor que se siente perder a un ser querido, lo pasamos con la abuelita y sabemos que ella esta con Dios en estos momentos y descansado de tanto dolor que sufrio mientras estuvo junto a nosotros.
Es por ello que tu debes ser aun mas fuerte con lo que estas pasando tu y tu familia y tienes mas que claro que estare contigo en todo momento y junto a la carla tambien.Asi que mucha fuerza!
Muchos Besitos primo y recuerda que te quiero mucho!
muy lindo te kdo lindisimo
la verdad s k el abuelo s una d personas muy fuerte en el sentido k este como ste pone lo mejor d si para k no nos preocupemos y la verdad k s ejemplar asi k fuerza primis yo toy muy lejos k pina pro = s como si stuviera hay bueno bss grandes xau
Que tal amigo?
Independiente de las circunstancias, sean estas a veces un poco dolorosas para nosotros, más aún cuando estas afectan a un ser querido, como tu abuelo, te entrego mis fuerzas para que todo resulte de la mejor forma posible. Además estas por terminar ese proceso que vivimos juntos, llamado U, del que espero, salgas super bien. Y si necesitas ayuda, ya sabes que tienes un amigo donde recurrir en los casos de apuro.
gracias por tu comentario, y no perdamos el contacto, que una buena amistad siempre hace bien.
Cuidate
chau
Ahhh y tambien estás en mis favoritos.
nos vimos.
http://disociados.blogspot.com
Publicar un comentario